Leyendas cortas aterradoras la bodega


Un hombre que se encontraba explorando el bosque, llegó a un punto del camino en el que halló la senda de un río, sólo que este estaba completamente seco, por lo que pudo cruzar al otro lado sin mayores inconvenientes.

Continuó caminando hacia el norte por un par de horas más hasta que arribó a una zona en la que había varias construcciones abandonadas. De inmediato llamó su atención una especie de bodega edificada completamente en piedra. Su puerta era de metal y además tenía una larga cadena y un grueso candado en el cerrojo.

Al observar eso, el sujeto sacó de su mochila un soplete y empezó a fundir el metal hasta que éste finalmente cedió.

Ingresó a la bodega, y vio que en ella solamente había grandes frascos de vidrio con sustancias extrañas en su interior. Algunas de ellas parecían conservas, en tanto que otras se asemejaban a jaleas de frutas.

El explorador pensó que aquella era la bodega de un chef que probablemente se había retirado al campo a pasar los últimos años de su vida. Sin embargo, al abrir uno de esos tarros, se percató de que aquella sustancia gelatinosa no era otra cosa que masa encefálica convertida en puré.

De inmediato, un escalofrío recorrió su cuerpo pues inmediatamente recordó que en esa zona la gente acostumbraba relatar leyendas cortas aterradoras sobre un ermitaño que mataba a la gente que llegaba a sus dominios.

En eso estaba cuando de momento escuchó que alguien más entraba a la bodega. Era el dueño de la misma quien estaba acompañado de un hacha afilada. Los gritos de aquel curioso explorador retomaron por todos los recovecos del bosque, no obstante, nadie corrió para ayudarlo, pues los individuos que estaban más próximos, se ubicaban aproximadamente a unos 10 km de distancia.

Seguramente ahora parte de su cuerpo descansa en una de las repisas de esa bodega macabra.

Leyendas de demonios

Leyendas de demonios

En todas las culturas existen leyendas de demonios que nos muestran a seres malignos con diferentes apariencias, algunos demasiado aterradores, otros pueden parecer en ocasiones inofensivos y traviesos, algunos más, seductores y bellos, sin embargo, su apariencia solo es una artimaña para acercarse a nosotros y obtener lo que quieren.

Los demonios, son seres sobrenaturales no humanos, que ejercen la maldad. Debido a que se trata de espíritus, estos no tienen forma definida, pero pueden manifestarse con casi cualquier apariencia. Pueden poseer el cuerpo físico de las personas, pero no pueden interferir con su voluntad, solo son capaces de inducirles ideas y emociones, las cuales tienen la finalidad separar al hombre de Dios, llevarlo por el camino del mal hacia la perdición espiritual.

Demonios existen muchos y tienen sus jerarquías, establecidas principalmente por el miedo que se tienen unos a otros. Entre estos millares de criaturas infernales, el más conocido es Lucifer (Diablo, Demonio, Lucífugo, Lucifer, Satán, Satanás, Belzebuth, Luzbel, Señor de las tinieblas, príncipe del averno), tiene tantos nombres como apariencias, además de contar con todas las traducciones en los diferentes idiomas, al Demonio no le importa como lo llamen, mientras se le siga viendo como la encarnación del mal mismo.

Su figura está asociada a la maldad más destructiva, a la insolencia y a la fealdad más repulsiva, un ser que solo quiere la perdición del hombre, admirado por muchos, temido por otros tantos, ya que la imagen más difundida sobre su apariencia es por demás aterradora, un ser tan rojo como la sangre, alado, con largos y filosos cuernos, patas de cabra y regente del infierno, aquel lugar en donde se va a sufrir eternamente por los pecados cometidos, presa de los peores castigos, aquellos que la mente humana ni siquiera alcanza a imaginar.

Posiblemente es una de las criaturas más temidas alrededor del mundo ya que existen historias sobre él bastante aterradoras, seguramente por boca de nuestras propias familias conocemos más de una y sabemos que tarde o temprano iremos a parar a sus manos gracias a nuestros pecados.

Cuentos cortos de policías

Cuentos cortos de policíasJeremías era un hombre que desde muy joven había ingresado a las fuerzas del orden, pues tuvo que hacerse cargo de su madre y sus tres hermanos menores, ya que su padre había muerto en la guerra.

Durante todo su tiempo de servicio, ese oficial se había topado con toda clase de cosas, desde los típicos cuentos cortos en los que la autoridad se topan con algún borracho, hasta relatos escalofriantes.

Luego de una lesión en una pierna, Jeremías se dedicaba a cuidar una cuadra en donde se encontraban varios edificios de departamentos. En una noche nublada y fría, el veterano gendarme vio como un hombre de abrigo largo entró a una de estas construcciones, procurando no ser visto.

Pese a lo que le habían enseñado en su entrenamiento, el policía decidió no pedir refuerzos, pues pensaba que sólo se trataba de un vagabundo que quería estar en un lugar tibio, mientras pasaba la tormenta.

Jeremías entró por la puerta de atrás del edificio y rápidamente dio con el intruso. Dejó que éste bajara al estacionamiento y cuando lo tuvo a tiro de piedra, le gritó:

– ¡Quédate quieto y levanta las manos!

– El hombre del abrigo se volteó hacia la luz, permitiendo que Jeremías le pudiera ver el rostro. Se trataba de una criatura con fauces de lobo y nariz de cerdo. El policía al observar esto, desenfundó su revólver y descargó todos los tiros en el engendro.

El sonido de los balazos hizo que algunos curiosos se asomaran por las ventanas de los apartamentos. De pronto una mujer exclamó:

– Ese gendarme mató a don Humberto. La muchedumbre enardecida bajó por las escaleras y estuvieron a punto de linchar a Jeremías, por haber matado al conserje del edificio a sangre fría. Afortunadamente, otros agentes llegaron a tiempo para evitar una catástrofe mayor.

Luego de los estudios periciales, se determinó que el veterano policía se encontraba bajo el influjo de un medicamento para calmar los nervios. Es decir, por culpa de una alucinación, ahora pasará el resto de sus días tras las rejas.

Puedes encontrar más aportes de cuentos de terror del autor en https://leyendadeterror.com/cuentos-de-terror/

Historias de terror

Historias de terrorEs un hecho innegable que las historias de terror han evolucionado con el paso del tiempo. Esto es lógico, dado que la sociedad de principios del siglo XX, era muy distinta a la que habita el mundo en esta segunda década del siglo XXI.

Sabemos que hay elementos que nunca pasarán de moda, como por ejemplo las historias de miedo en donde se vean involucrados fantasmas, o los domicilios embrujados, ya que principalmente en los pueblos este tipo de crónicas se van pasando de generación en generación, haciendo que se añadan o bien se supriman partes del relato con el propósito de hacerlo cada vez más escalofriante.

Edgar Allan Poe es uno de los autores cuyo estilo al momento de escribir historias de terror, ha traspasado la barrera del tiempo. Por ejemplo, al leer el Gato Negro nos encontramos con una novela en la que un matrimonio joven vive su vida de manera apacible en compañía de su mascota.

Sin embargo, todo cambió un día en el que el marido llegó borracho a su casa y sin pensarlo tomó una cuerda y ahorcó al gato dejándolo colgado en la rama de un árbol. Esa misma noche, mientras el hombre regresaba a su domicilio, observó cómo su morada estaba envuelta en llamas.

Poco después aquel sujeto encontró en la calle a un felino casi idéntico a su anterior mascota. Sin pensarlo dos veces, lo llevó a su hogar para cuidarlo. No obstante, paulatinamente se dio cuenta que lo que verdaderamente sentía por ese animal era odio y resentimiento, pues sin querer, ese minino era un recordatorio de todo lo negativo que le había pasado.

El final de esta historia es simplemente brillante, pues se ha creado tanta tensión en el lector que éste no es capaz de imaginar cuál será el futuro del protagonista, sobre todo después de las situaciones acontecidas durante el clímax.

Por último sólo resta decir que muchos autores modernos, lo que hacen es “re visitar” las clásicas historias de terror, para generar ideas que se ajusten al gusto del público de hoy en día.

Te dejamos algunos ejemplos de Historias de terror https://historiasdeterror.org.mx/

Mitos colombianos

Mitos colombianos

La región de Sudamérica es conocida en el mundo por poseer una amplia gama de historias interesantes. De todos los países que conforman esa zona geográfica, el día de hoy vamos a detenernos en los mitos colombianos, pues consideramos que estos son algunos de los más aterradores.

Se dice que los mitos se originaron principalmente en áreas rurales, ya que la gente necesitaba darle un significado a los fenómenos de la naturaleza. Así surgió por ejemplo la historia del origen del Sol o de la Luna.

Un alto porcentaje de estos relatos incluye una abundante carga simbólica, pues de lo que se trata es de impactar lo más posible en los sentimientos de quien los escucha. De esa manera, nos encontramos con que los mitos colombianos primigenios tienen que ver con la formación del mundo, la llegada de los seres humanos a la Tierra etc.

Otro fenómeno que ha permitido la trascendencia de mitos de terror en esa región, ha sido lo que los historiadores definen como “Proceso de aculturación”. Es decir, cuando una historia de origen indígena se mezcla con relatos provenientes de los conquistadores para así formar una crónica completamente distinta, pero que a su vez guarda relación con ambas culturas.

Por si esto fuera poco, cada región de Colombia tiene sus propios mitos. Por ejemplo, en Magdalena los ancianos cuentan una historia en la que un hombre se ocultaba a las orillas de un río, para poder observar a las mujeres que ahí se bañaban.

Sin embargo, como su deseo era estar aún más cerca sin ser visto, fue a la casa de un hechicero y le pidió que le hiciera una posición que le permitiera convertirse en caimán, para así pasar desapercibido entre las féminas.

El brujo aceptó y le entregó dos envases: uno con la pócima que lo convertiría en caimán y el otro con el brebaje que le devolvería su forma humana. El hombre ya convertido en reptil se introdujo al agua, más por error dejo caer unas gotas del otro bebedizo en su cabeza con lo que surgió el mito del “Hombre Caimán”.